Concebida especialmente para la realización de inlays muy finos.
Ventajas:
+ Se puede licuar sobre una llama o al baño María a 54-60 °C y se puede adaptar fácilmente a la cavidad sin desmenuzarse.
+ Una manipulación uniforme en un amplio intervalo de temperatura asegura una adaptación sencilla y precisa.
+ Permite un mecanizado excelente sin astillarse ni desconcharse.